Space Invaders mi juego preferido para pasar el rato

a85Ahora que sale la NES Mini recuerdo un juego de aquellos que no se olvidan. Obra de Tomohiro Nishikado, Space Invaders es uno de los videojuegos más importantes e influyentes de la historia. Su programación comenzó en 1977 inspirado en Breakout, en parte por el gran éxito que esta recreativa estaba cosechando en Japón, aunque la idea era hacer un juego de disparos con objetivos móviles. En las primeras pruebas realizadas durante su desarrollo los objetivos a los que había que disparar eran soldados, tanques y aviones, pero una película cambiaría la idea inicial de Nishikado y estos serían sustituidos por distintos tipos de alienígenas…, y es que La guerra de las galaxias ha sido una fuente de inspiración constante para los videojuegos desde su estreno en 1978.

El objetivo de Space Invaders es bastante simple: manejamos un cañón que se encuentra en la parte inferior de la pantalla y que puede moverse horizontalmente hacia la izquierda y hacia la derecha. Nuestra misión es destruir a todos los invasores extraterrestres que aparecen en la parte superior de la pantalla, que nos disparan constantemente y que poco a poco se acercan cada vez más rápido a nuestro cañón, finalizando la partida cuando uno de los invasores alcance nuestra posición o nos destruya.

El videojuego fue un éxito en Japón. Todo el mundo quería jugar al Space Invaders, y esto provocó tal escasez de monedas que el gobierno tuvo que aumentar el número de yenes en circulación; incluso había salones recreativos que abrieron únicamente para que la gente disfrutara de este juego. Space Invaders llegaría a Estados Unidos en 1980, donde su éxito continuó, y se podía encontrar en establecimientos como pizzerías o cafeterías, ya que cualquier lugar era bueno para colocar una máquina con el juego de moda.

Y es que Space Invaders fue toda una revolución, pues tenía hasta 55 invasores por pantalla, con cuatro diseños diferentes y 11 sonidos distintos. Pero la mayor novedad fue la inclusión de un sistema de puntuación, sistema que sería posteriormente añadido a toda recreativa que se preciara de serlo: el jugador disponía de tres vidas y la partida no terminaba hasta que todas eran agotadas, por lo que solo los mejores y más cualificados podrían poner su puntuación en la memoria de la máquina. Durante mucho tiempo este sería el mayor aliciente de las máquinas recreativas, el afán de superación.

El éxito del juego motivó la creación de gran cantidad de merchandising y, cómo no, la aparición de las máquinas clónicas al no estar sujeto a copyright. Aun así, los ingresos generados hasta 2007 por Space Invaders, según Taito, ascendieron a 500 millones de dólares, lo que le ha pennitido entrar en el Libro Guinness de los récords.

Y como detrás de un gran videojuego siempre hay historias increíbles, el caso de Space Invaders no podía ser diferente. Una de las más conocidas es aquella en que los habitantes de Mesquite, Texas, en su afán de proteger la moral y la mente de los más jóvenes, intentaron que el Tribunal Supremo declarase ilegales las máquinas de monedas. O aquella otra que cuenta que una chica robó 5000 dólares a sus padres para, según dicen, jugar al Space Invaders…

Lo único seguro es que después de Space Invaders nada volvería a ser lo mismo.

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